martes, 9 de febrero de 2016

Un tren sobre las olas



 Ciro Bianchi

Para quien esto escribe fue una sorpresa constatar la vigencia del Havana Special, ese trago que algunos llaman el Manhattan cubano, y que el cronista suponía olvidado ya en la preferencia y el paladar de los bebedores, aunque se reitera en la carta-menú de muchos bares no estatales.
 
Una mezcla cuya invención se atribuye a Constantino Ribalaigua, barman catalán radicado en la capital cubana, que se inspiró en una línea de transporte de pasajeros y mercancías que hacía el recorrido Nueva York-Cayo Hueso-La Habana-Nueva York.

Desde esa ciudad, el tren  demoraba dos días en llegar a Cayo Hueso, donde un servicio de ferry-boats, en una travesía de diez horas,  transportaba los vagones hasta La Habana. Esa ruta se conoció con el nombre de The Havana Special y posibilitó que Cuba la aprovechara para reafirmarse como importante suministrador del mercado norteamericano.

Cruzar el mar sentado cómodamente  en un vagón de ferrocarril que antes avanzó sobre la cumbre angosta de una montaña de coral,   parece cosa  de hadas. Como las hadas no existen, solo un hombre como el multimillonario Henry Flagler fue capaz de una empresa como esa que extendió la vía férrea hasta Miami y desde allí, de isleta en isleta, la llevó hasta Cayo Hueso para conectar así con Cuba, el resto del Caribe y el Canal de Panamá.

El camino de hierro se acometió con acero y cemento de Alemania y maderas cubanas. Requirió de siete años de ingente labor. Por largos períodos hasta 4 000 hombres laboraron allí de manera simultánea. Tres ciclones —uno, con 200 trabajadores muertos— entorpecieron la construcción.

De cualquier manera, el 22 de enero de 1912, con la llegada a Cayo Hueso del primer tren procedente de Miami, Flagler hacía realidad su sueño, y ese mismo día embarcaba hacia La Habana a fin de promover su ruta sobre los cayos.

Veintitrés años después, el 2 de septiembre de 1935, un huracán de categoría cinco destruyó parcialmente la infraestructura ferroviaria. Los propietarios de The Havana Special vendieron lo que quedó al estado de Florida. Parte de esas ruinas son todavía visibles. Sobre partes de ellas se erigió la red de carreteras que, desde 1938, une entre sí los cayos floridanos y los enlaza con la península. Desde entonces los ferry no transportaron vagones de ferrocarril. Prosiguieron su línea de pasajes y carga general y dieron a los viajeros de ambos lados la oportunidad de visitar la orilla contraria con su propio automóvil.

El ferry de Cayo Hueso se interrumpió después de 1959. Hoy, a consecuencia del bloqueo impuesto a Cuba por Washington, el Havana Special es solo el coctel creado por Constantino Ribalaigua, mientras que en el Cayo un busto de Flagler recuerda la historia de su famoso ferrocarril.

(tomado del Diario Juventud Rebelde)   



Este es un pasaje del artículo escrito por Ciro Bianchi en Juventud Rebelde. El Havana Special es uno de esos excelentes cócteles clásicos cubanos. Casa Maura te regala la receta para que lo prepares y disfrutes en casa.

Ingredientes
1 ½ onza de ron Havana Club Añejo Blanco
1 ½ onza de jugo de piña
Marrasquino
Hielo
Piña

Modo de preparación
En la coctelera:
1 ½ onza de jugo de piña, 1 ½ onza de ron Havana Club Añejo Blanco, 1 cucharadita de Marrasquino, trozos de hielo.
Batir a mano y servir colado en copa de cóctel.

Adornar con una rodaja de piña.




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